LA PARÁLISIS CEREBRAL

Es una discapacidad global de la persona, consistente en un desorden permanente y no inmutable del tono, la postura y el movimiento, debido a una lesión no progresiva en el cerebro antes de que su desarrollo y crecimiento sean completos.

Además de la función motora, la lesión puede afectar al resto de funciones superiores: atención, percepción, memoria, lenguaje y razonamiento. El número de funciones cerebrales dañadas y la intensidad del daño varían según el tipo, localización, amplitud y disfunción de la lesión neurológica, así como del nivel de maduración anatómico en que se encuentra el encéfalo cuando ésta se produce. En algunas personas la parálisis cerebral es apenas apreciable, mientras que otras pueden estar muy afectadas y necesitar de terceras personas para su vida diaria.

La lesión puede suceder durante la gestación, el parto o durante los primeros años de vida, y puede deberse a diferentes causas, como una infección intrauterina, malformaciones cerebrales, nacimiento prematuro, asistencia incorrecta en el parto, etc.

No se puede curar. Pero si la persona afectada recibe una atención adecuada, orientada a mejorar el movimiento, estimular la capacidad intelectual y desarrollar mejores niveles de comunicación, logrará una mejora en su integración social y en su desarrollo como persona.